¿La historia se repite?

Tras el primer halving de 2012 Bitcoin subió un 10.000%, tras el de 2016 un 4.000%

 

 

Bitcoin halving 2020. Ya ha ocurrido antes. Volverá a ocurrir, inexorable como el destino. Es el código, amigos. En los próximos meses, vas a volver a oír hablar de esa cosa rara de internet que ya creías olvidada. Es un ciclo pre-programado, cada 4 años saldrá del banquillo por una nueva temporada.  Pero, ¿Qué demonios significa todo esto? ¿Qué es el Bitcoin halving? ¿Por qué ocurre?

Hablemos de precedentes: Ya ha habido 2 halving anteriormente. La primera vez fue en 2012, 4 años después del lanzamiento de Bitcoin. En el año y medio posterior, su valor ascendió de 5$ a 500$, un 10.000%. Casi nada. La segunda ocasión fue en 2016, y en esta fue cuándo su valor, en el año y medio posterior, rompió barreras y alcanzó popularidad mainstream. Seguro que recuerdas esos meses de locura, allá por 2017, en que esta cosa rara de internet estaba en boca de todos y cada mes multiplicaba su valor exponencialmente… En aquella ocasión, Bitcoin pasó de valer 500$ a casi 20.000$, su máximo histórico, firmando un ascenso del 4.000%, ni más ni menos.

Pues bien, ya está aquí de nuevo. El sistema está programado en ciclos de 4 años. 2020 verá la nueva cita de Bitcoin con la fama. En apenas unos días, el tercer halving de su historia va a ocurrir. En el momento de escribir este artículo, se espera para el día 12 de mayo de 2020, si bien no es exacto y puede variar unos días/semanas. En este momento sé que te estás preguntando si deberías meterle dinero ahora antes de que se dispare de nuevo. El mercado parece coincidir, dadas las ligeras subidas debido al aumento del volumen de flujos de inversión que está viviendo estos días, a la expectativa del evento del año para este mundillo.

 Espera, no corras. ¿La historia se repetirá en esta ocasión? Es incierto, más de lo que parece a primera vista. Lo cierto es que las implicaciones profundas de estos halving para la sostenibilidad de la red a largo plazo comienzan a hacerse visibles. ¿Qué significa para el futuro de Bitcoin todo esto? ¿Puede llegar a ser tan relevante como prometía en 2017? ¿Va a vivir un nuevo boom en los próximos meses? A entender estas preguntas, y las formuladas unas líneas atrás, se dedica este artículo. Acompáñame para descubrir juntos el futuro de la criptomoneda reina.

 

PRIMERO LO ESENCIAL. VAMOS A HABLAR DE BITCOIN AQUÍ. ¿QUÉ DEMONIOS ES ESO? NO ENTIENDO NADA

 

  Obviamente, muchos de vosotros ya iréis perdidos, os sonará a marciano todo lo que he hablado hasta ahora. Todo esto suena tan abstracto, tan para frikis de la informática, que si el código, los nodos, los tokens, la blockchain…

Bitcoin es la primera criptomoneda que existió, y hoy por hoy, la más importante. Una criptomoneda es, esencialmente, dinero virtual, almacenado en un monedero virtual, con el que se podría pagar cual tarjeta de crédito. Eso sí, no están soportadas por ningún banco o gobierno, son autosuficientes y se autoregulan mediante el código con el que están programadas, de manera que están descentralizadas, con las implicaciones sobre la seguridad y la libertad de los usuarios que ello conlleva. Por lo demás, cada cripto es un mundo, están diseñadas según unas pautas y una lógica distinta y difieren en aspectos como la cantidad de tokens (unidades de la moneda) totales que el sistema admite, el modo de minado, que es el sistema por el que se desbloquean nuevos tokens al sistema, la privacidad de los usuarios, el tipo de encriptado o de verificación de las transacciones…

Esa escueta definición te pone en contexto de cuál es la idea. Sin embargo, entender a fondo de qué estamos hablando y cómo funciona, eso es otro mundo ya. Por el bien de no excederme con la extensión del presente artículo, aquí os enlazo a una explicación para principiantes más que accesible y completa:

 

http://www.eleconomista.es/autor/Alex-Preukschat/Pagina/1

 

También, si eres de los que le da pereza ponerse a leer varios artículos, una elegante y divertida alternativa la encuentras en este original vídeo, debatiendo en forma de “rap” los pros y contras de Bitcoin frente al dinero Fiat (el actual):

 

 

Ya sabes lo elemental. Si te interesa expandir más, ahí van otras fuentes bastante completas para enterarse de manera más amplia:

 

https://www.oroyfinanzas.com/alexpreukschat/

https://www.criptonoticias.com/

https://www.coindesk.com/

(En inglés, pero es el mejor sitio de información sobre el mundo cripto en el mundo. Contiene también las cotizaciones de las distintas monedas)

 

Ahora, para profundizar un poco:

https://coinmarketcap.com/all/views/all/

(Listado con todas las criptos que existen)

 

http://www.eleconomista.es/firmas/noticias/8788708/12/17/Consenso-descentralizado-o-la-salsa-magica-de-Bitcoin-y-Ethereum.html

http://www.eleconomista.es/divisas/noticias/8932415/02/18/El-bitcoin-no-tiene-valor-intrinseco-pero-el-dolar-tampoco-y-domina-el-mundo.html

http://www.eleconomista.es/tecnologia/noticias/8691731/10/17/Caracteristicas-y-vulnerabilidades-de-las-Bitcoins-y-otras-criptomonedas.html

 

Y por último, para entender blockchain, la tecnología subyacente a Bitcoin, pero que va mucho más allá de las criptomonedas en sus aplicaciones. Es una de las mayores invenciones desde internet:

 

https://www.youtube.com/watch?v=MCBCCFxbrBg&list=WL&index=75&t=0s

https://www.criptonoticias.com/informacion/que-es-tecnologia-contabilidad-distribuida-blockchain/

 

 

AHORA LO IMPORTANTE: ¿QUÉ ES EL BITCOIN HALVING? ¿POR QUÉ OCURRE?

Bueno, ahora entremos en materia. Dado que es la primera vez que se habla de Bitcoin en el Efecto Medici, y es un tema muy novedoso y revolucionario, podía haber quien no se enterase de qué hablábamos, de ahí la necesidad de ese pequeño briefing.

Ahora vamos a exponer el tema de hoy. Bitcoin Halving 2020, el mayor evento en este mundillo en los últimos años. Veamos qué es todo esto:

Halving proviene del inglés, y traducido al español significa “reducción a la mitad”. Y es literalmente eso lo que va a ocurrir: la velocidad de minado de nuevos tokens de Bitcoin se va a reducir a la mitad, reduciendo la expansión de la oferta monetaria de Bitcoin. Desde este punto asumo que estáis familiarizados con los conceptos elementales, para agilizar la explicación.

Como sabréis, la oferta total de Bitcoins que puede haber en el sistema son 21 millones. Actualmente estamos entre 17-18 millones. Teniendo en cuenta que el proceso de Halving se diseñó para ralentizar esta expansión de la oferta, y que estos ocurren cada 4 años, se estima que se alcanzarán los 21 millones para el año 2140. El minado es el proceso por el cual se desbloquean nuevos Bitcoin al sistema, consiste en utilizar potencia de procesamiento de los miembros de la red (nodos en adelante) para mantener esta activa y verificar todas las transacciones que ocurren en el sistema. Sin el minado, la blockchain no puede funcionar. La lógica es que, para recompensar a los mineros y que la red pueda mantenerse, el proceso además desbloquee nuevos tokens de Bitcoin como recompensa por prestar tu procesamiento a la red. Así se mantiene en funcionamiento el sistema, y no lo controla nadie, depende de todos los nodos para verificar cada evento que ocurre en él, de modo que se consigue una suerte de consenso descentralizado. Esto es dado que no hay un ente controlando el sistema, se hace entre todos los nodos de la red.

Ahora bien, como dije, el límite de tokens es 21 millones. Dado el incentivo que suponen, la tendencia será a obtenerlos cuanto antes posible. Por ello, el sistema está diseñado para volverse más complejo, y reducir las recompensas obtenidas por capacidad de procesamiento utilizada, a medida que progresa hacia el límite de tokens. De ahí surge el concepto de halving. Cada 4 años, la tasa de velocidad de minado de nuevos Bitcoins al sistema se reduce a la mitad. En su lanzamiento en 2009, se desbloqueaban 50 Bitcoin cada 10 minutos. Después del halving 2012, se redujo a 25. En 2016 pasó a ser 12.5 en ese tiempo. Ahora, tras el halving 2020, serán 6.25 tokens cada 10 minutos. Y así cada 4 años, volviendo progresivamente más y más duro el desbloquear esos nuevos tokens.

De hecho, permitidme una precisión. Técnicamente, cada nuevo halving ocurre cada 210.000 nuevos bloques (transacciones) registrados en el sistema. De manera aproximada, esto sucede cada 4 años, de ahí la imprecisión a la hora de definir el día exacto en que el halving tendrá lugar.

El propósito del halving es extender la vida útil de la red, dado que nadie tiene realmente muy claro qué ocurrirá el día que se alcancen los 21 millones de tokens. No está claro que el minado vaya a continuar siendo una actividad atractiva. La teoría dice que los mineros seguirán pudiendo mantener su actividad gracias a su otra fuente de ingresos: las comisiones que cobran por cada transacción que se realiza. Sí, Bitcoin no es un banco, pero sí hay comisiones por cada vez que se transfieren tokens. Eso sí, son mucho más leves que las de ningún banco, y se usan para recompensar a los mineros que mantienen en funcionamiento la red. Es más como un mecanismo de supervivencia para el sistema. Pero dejemos el debate sobre el futuro de Bitcoin para luego.

 

 

BUENO, BUENO, TODO ESO ESTÁ MUY BIEN, PERO A MÍ HÁBLAME DE DINERO. ¿INVIERTO AHORA EN BITCOIN O NO? ¿SE VIENE UN NUEVO BOOM?

Venga va. Ambos sabemos que el motivo por el que has clicado en este artículo es para enterarte de si tienes una oportunidad de volverte rico a punto de caramelo. Bueno, no te hago esperar más, vamos a verlo. Ahora que sabemos lo que es el halving, veamos qué ocurrió en los anteriores. Qué mejor que estudiar los precedentes para dilucidar lo que viene. Echemos un ojo a un muy ilustrativo gráfico, que refleja el histórico de Bitcoin desde su lanzamiento, remarcando los halving:

 

En la breve vida de Bitcoin, lo primero que llama la atención, es su espectacular alza. Pocos activos pueden presumir de semejantes resultados. Pero desgranando ese alza global, observamos que no es uniforme, sino que se distribuye en 3 momentos clave: el inicio del todo (por motivos evidentes) y los 2 halving. Fuera de dichos períodos, en los períodos intermedios, observamos una tendencia relativamente estable (dentro de los rangos que maneja Bitcoin). Por lo tanto, la historia de Bitcoin nos sugiere que los momentos en que se produce el dinamismo ocurren alrededor de los halving.

Una tendencia histórica que juega a favor de proyectar una importante subida en su precio de nuevo en esta ocasión. Pero hay más. El principal motivo para que su precio suba, ya no en este sino en cualquier halving, es una mera lógica oferta/demanda. Sencillamente, si se reduce la oferta disponible de un ítem, mientras que su demanda se mantiene más o menos igual, este se vuelve escaso, ergo los vendedores suben el precio para reequilibrar la demanda a las posibilidades actuales. Esto es la ley universal del funcionamiento cualquier mercado libre. Bitcoin no es la excepción.

De este modo, los modelos que manejan los analistas estiman que el precio de Bitcoin podría alcanzar los 60.000$ para el último trimestre de 2021 (datos de Coindesk). Sí compañía, habéis leído bien. Pero tranquilos, aún hay más…

Estas predicciones se han realizado bajo un escenario base conservador, en el cual la demanda se mantiene sobre los niveles actuales. ¿Y si ahora te digo que es muy probable que dicha demanda se dispare al alza?

No creo que el término coronavirus, o covid19, requiera de mucha introducción a estas alturas. Todos sabemos lo que este está generando en el mundo. Lo que la mayoría no se están fijando, es en sus efectos sobre el mercado de deuda. Las caídas históricas en las bolsas (el ibex35 vivió incluso su peor sesión histórica, con una caída intradía del 14%) se están llevando toda la atención. Lo que pocos están viendo, es la otra cara del mercado, los bonos.

Con los tipos de interés oficiales por los suelos, en negativo, los Estados acometiendo programas de rescate masivos (EEUU lleva ya inyectados más de 4 billones en estímulos fiscales, Alemania 750.000 millones, en España se proyecta su deuda pública alcanzando el 120% del PIB según algunas estimaciones, y un déficit público del 8% del PIB) la deuda pública se antoja la madre de todas las burbujas financieras actualmente, alcanzando en muchos países niveles superiores al 100% del PIB.  Los mercados, claro, están comenzando a verlo, y de ahí los aumentos en la prima de riesgo que están sufriendo multitud de países. Para corroborar estas informaciones, os adjunto un reloj que mide la deuda de las principales economías en tiempo real:

 

https://www.usdebtclock.org/world-debt-clock.html

 

Pero no acaba aquí la cosa. La deuda corporativa no va mucho mejor. Los bonos de empresas no financieras superaron en febrero de 2020 los 13.5 billones de dólares. De esta cantidad, aproximadamente 2/3 son realmente deuda subprime (basura), y muchos de ellos sólo se mantienen por encima de la calificación BBB debido a la zombificación de la economía inducida por los años de política monetaria laxa. Al mínimo shock, y el coronavirus más que cumple esos requisitos, el flujo de crédito a dichas empresas zombies, insolventes pero mantenidas a flote por una burbuja de crédito, se cortará en seco y su insolvencia abrirá el melón de las quiebras. Aquí los datos que me avalan de nuevo:

 

https://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/10363340/02/20/El-mercado-de-deuda-corporativa-es-una-bomba-de-relojeria-que-no-para-crecer-al-calor-de-los-bajos-tipos.html

 

Ante semejante debacle, el dinero, que es muy nervioso, va a buscar valores refugio. Y Bitcoin se perfila, en estas circunstancias, como una de las alternativas más sólidas. De modo que mucho ojo a lo que puede ocurrir si se combinan un halving y un inflow de dinero extraordinario motivado por un crash financiero.

Ahora bien, me temo que ha llegado la hora de dejar de regalarte los oídos. Yo no me dedico a la política, no tengo motivo alguno para mentirte. De modo que voy a tratar de presentarte todos los hechos. Hasta ahora, he cubierto la cara A, la amigable que nos ilusiona a (casi) todos, la que habla de los grandes boom financieros. Echémosle un vistazo a la cara B.

La realidad es, nadie sabe a ciencia cierta lo que va a ocurrir en los próximos meses. Es cierto que hay motivos de considerable peso para esperar un aumento en el precio al que cotiza Bitcoin. Pero también hay argumentos para esperar que dicha subida no sea un boom en toda regla, un “bull market”. Parece casi inevitable que haya una subida, si ahora mismo inviertes dinero en Bitcoin hay una probabilidad del 99% de que este vaya a darte retornos positivos. Ahora bien, es difícil cuantificar dichos retornos. En verdad, esperar un nuevo boom espectacular es más un acto de fe que una opinión fundada.

Esto tampoco implica que no vaya a haberlo, claro. Implica que nadie sabe a ciencia cierta cuán grande va a ser la subida que veremos pronto, simplemente. Si quisieras invertir en Bitcoin, debes saber que el principio de toda inversión, es el riesgo. Invertir significa arriesgar tu dinero en una propuesta/proyecto, esperando que este funcione adecuadamente y obtengas un retorno gracias a ello. Pero he ahí la cuestión, para cualquier inversión, debes estar dispuesto a asumir un riesgo. Desde dicha base, hay distintos grados de riesgo, y generalmente cuanto mayor el riesgo mayor la retribución que se te ofrece en caso de éxito, dado que sino no habría ningún motivo para no elegir la opción menos arriesgada. Dado que no es mi turno de dar cursos de finanzas ahora, resumiendo, el punto es que tienes que tener muy claro que, si compras Bitcoins, como con cualquier inversión, estás asumiendo un riesgo, con todas sus consecuencias.

Una vez dicho esto, veamos los argumentos contra un nuevo boom del Bitcoin. En primer lugar, si nos fijamos de nuevo en el gráfico de antes, podemos observar que, tras las subidas correspondientes a los halving previos, siguió una temporada de corrección en el mercado en la que se borró parte de dichas subidas. Tras el halving 2012, el precio corrigió hasta los 200$ entre 2014-2015, y tras el halving 2016, corrigió hasta la franja de los 4.000-5.000$ durante 2018, para unos meses después recuperar los 7.000$. Esto también forma parte de la historia de Bitcoin.

El punto es, si bien Bitcoin presenta subidas espectaculares en estos períodos, no es tan claro que estas sean capaces de mantenerse en el tiempo. Tras tocar techo el boom, parece haber un tiempo de corrección en el que parte de esa subida se borra. El timing parece ser entre el segundo y tercer año tras el momento del halving, pero esto tampoco es una ciencia cierta. Recordemos que, estadísticamente, dos casos no equivalen a una tendencia, habrá que esperar a tener más eventos de estos para poder hablar con rigor matemático sobre probabilidades. Si alguien te dice lo contrario, te están vendiendo humo.

Otro punto a tener en cuenta, es la amenaza regulatoria. Durante 2017 todos los reguladores del mundo echaron el ojo sobre Bitcoin, aunque no llegaron a considerar que tuviera un peso sistémico en aquel momento como para entrar a regularlo. Tampoco cerraron la puerta a hacerlo. Recordad las predicciones que antes os expuse, de precios en el entorno de 60.000$ el token. Si con menos de 20.000$ ya se asustaron, qué creéis que pasaría dichas subidas ocurrieran.

Los líderes de las 2 grandes potencias mundiales, Donald Trump y Xi Jinping, ya han hablado negativamente en el pasado sobre Bitcoin. No hablemos de la manera en que los reguladores americanos y europeos le saltaron al cuello a Facebook por la libra. Poca duda cabe de que, si algún día Bitcoin fuera lo bastante grande como para disputar su soberanía monetaria, actuarían y atacarían Bitcoin, bien regulándolo o bien tratando de acumular tantos tokens como para controlar la red, y destruyéndola. Sin embargo, el ecosistema Bitcoin se ha caracterizado por su resiliencia a los ataques. No está claro que, incluso aunque los gobiernos fueran a por él, el Bitcoin cayera. Y dado su funcionamiento, es sumamente difícil de regular y hay muchas formas de torear dichas leyes. Pregúntenle a los bitcoiners chinos. No es claro que los gobiernos pudieran tumbar a Bitcoin, pero sin duda suponen una amenaza considerable.

El último gran argumento, y a mi juicio, el más potente de todos, es el grado de novedad de Bitcoin. La sorpresa ya acabó. El mundo, y los inversores, ya conocen esta criptomoneda, y cómo se las gasta. Su capacidad para seguir sorprendiendo al mercado no es la misma que era en 2017, máxime cuando el funcionamiento del sistema es tan predecible. Se puede predecir cuándo ocurrirán los halving con mucha antelación. Y su reputación como activo de alto rendimiento quedó disputada en 2018, momento en que, tras estar en la cúspide de la atención colectiva, su precio corrigió muy severamente, causando cuantiosas pérdidas a muchos inversores que entraron cerca del máximo histórico que marcó en diciembre de 2017, creyendo que nunca pararía de subir.

Todo ello, el “exceso de información” sobre Bitcoin podríamos llamarlo en cierto sentido, lo vuelve más predecible de lo que era en aquellos locos meses de 2017 en que muchos lo recién descubríamos, y nos embriagó con aquellos rendimientos de otro mundo y la novedad y el halo de misterio que encubrían un mundo que se presentaba como fascinante ante nosotros, pendiente por descubrir. Ahora el mercado es muy diferente de entonces, y poco nos sorprende ya. Lo predecible de saber cuándo y cómo de grande va a ser el halving, conocer este criptoactivo y cómo funciona, tener precedentes sobre cuánto interés y demanda puede levantar este activo basado en las ocasiones previas, lo que hace más fácil poner en cifras las subidas…

Por supuesto, otro factor a ponderar, es su reputación. Tras lo acontecido entre 2017 y 2018, y aquellas grandes fluctuaciones de precio, combinado con lo poco que la mayoría de la sociedad entiende realmente este activo, muchos lo ven como una burbuja. Ya no se fían. Incluso aunque suba en picado ahora, lo verán con recelo. Para ellos es “esa cosa rara de internet que apareció de la nada, que no entiendo, y que no regula nadie, por lo que si me estafan no sé a qué hacer, que volvió loca a la gente un tiempo y luego cayó en el olvido. ¿Por qué esta vez iba a ser distinto?”.

Total, que en este escenario más predecible, con menos glamour, poca sorpresa puede haber, por lo que muchos argumentan que ya se está empezando a descontar las futuras subidas en el precio actual, y que el boom esta vez tiene un techo más claro.

Mi conclusión es prudencia. Vamos a ver nuevas subidas, probablemente más fuertes de lo que la “baja” volatilidad reciente nos ha tenido acostumbrados, pero cuantificar su techo o su timing es algo más complicado. Como decía, nadie puede saberlo con precisión científica eso. Se pueden esperar retornos, pero no se sabe cuan grandes. Ni se sabe qué podría ocurrir que borrara esos retornos, o cuándo. Así que me parecería, bajo estas circunstancias, una estupidez marcarse un all-in invirtiendo todo lo que tengas en Bitcoin.

Ahora bien, ¿qué pasa si en los próximos meses vemos, a la par, un crash a gran escala en los mercados de deuda mundiales, y empiezan las quiebras, quitas y rescates? En ese caso, Bitcoin recuperará la cualidad de la sorpresa…

 

HABLEMOS DEL FUTURO DE BITCOIN. ¿PUEDE SER RELEVANTE? ¿PATRÓN BITCOIN O AUTODESTRUCCIÓN?

Para cerrar, cambiemos de tercio un poco. Vamos a dejar los números y las cotizaciones a un lado. Hablemos del futuro de Bitcoin. Hablemos de su sostenibilidad a largo plazo. Ya sembré hace un rato la semilla de la duda sobre la supervivencia del sistema Bitcoin, si recordáis. Al fin y al cabo, recordemos, Bitcoin es más que especulación y trading, Bitcoin representa una filosofía y unos valores.

Bitcoin es un sueño hecho realidad para los libertarios: Una divisa global, descentralizada y libre, que no entienda de gobiernos ni ideologías, ni deje a nadie fuera del sistema. Fuera del control de ninguna institución, estable en términos de inflación/deflación, sin tipos de cambio para estimular el comercio, y basada en la privacidad, la seguridad y la meritocracia. El final del sistema bancario, hacia uno en el que cada uno sería dueño de sí mismo y su propiedad. Esta es la visión de los creyentes en Bitcoin. El propio creador, Satoshi Nakamoto (esto es un pseudónimo, su identidad es desconocida y podría ser cualquiera, incluso un grupo de personas) parecía apuntar en esta dirección.

Pero si la pretensión es convertirse en la nueva forma de dinero, un sistema monetario estable debe ser capaz de sobrevivir en el largo plazo. Bitcoin tiene unos 130 años de vida garantizada, hasta el 2140, cuando se minen los 21 millones de tokens límite. Pero, como explicaba anteriormente, su pervivencia no está clara tras ello. Porque desaparecerá el incentivo a los mineros, que son quienes mantienen viva la red. Sin su potencia de procesamiento haciéndola funcionar, y verificando los bloques, esta moriría. El debate sobre si las comisiones por transacción serán suficiente ya está encima de la mesa.

Y es que, el propio diseño del sistema, podría llevarlo a la tumba de varias maneras. La desaparición de los mineros sería una. Claro, la solución que más de uno habrá pensado será producir más tokens. Así se mantiene el incentivo por siempre. Pero en este escenario, se perdería lo que hace a Bitcoin diferente. Al ser una divisa con unidades limitadas, queda libre de inflación, haciendo más estable su valor (si 21 millones de unidades son suficientes para que esto sea cierto en un caso de adopción global, es otro de los grandes debates. De todos modos, un Bitcoin puede dividirse en un número infinito de fracciones, con lo que es viable que alcancen un valor muy alto por token, pero poca gente llegue a tener un token entero, sólo fracciones alícuotas del mismo).

Por ello, abrir la posibilidad de producir más tokens abre la puerta a la inflación, la monetización de deuda, la depauperación del valor del ahorro y la impresión de dinero desconectado de ninguna producción real en cantidades infinitas sin que este valga nada, volviéndolo un castillo en el aire, como es el dinero Fiat actualmente. Algunos dirán que Bitcoin tampoco tiene ningún subyacente, no vale nada tampoco. Bueno, cierto. Pero el dólar, o el real español antes que él, tampoco, y dominaron el mundo igual. Además, hay una diferencia. Bitcoin, al tener unidades limitadas, es un depósito de valor más predecible, menos volátil, a largo plazo (claro, inicialmente, a medida que aumenta su adopción la relación oferta/demanda se reequilibra, de ahí la volatilidad hasta ahora)

Con lo cual, el problema empieza a adquirir la forma de un conundrum. No puede producir infinitos tokens, porque pierde su identidad, lo que le diferencia del sistema bancario. Pero necesita algún tipo de incentivo a los mineros, o el sistema colapsa si estos abandonan. La solución de Satoshi Nakamoto fue el halving. Pero algunos no podemos quitarnos la idea, cuanto más lo pensamos, de que esto no es más que retrasar lo inevitable.

Pero es que hay incluso otro problema igual o más grave aún. Recordad, el halving en esencia lo que hace es reducir la cantidad de recompensas disponibles para un mismo número de mineros. Esto tiene una consecuencia muy clara: el minado se vuelve más difícil y competitivo. Ello hace que el sistema purgue de manera natural a los mineros menos eficientes.

Esto no es tan bonito como suena. El resultado final es que, tras cada halving, la minería se vuelve una actividad más concentrada en unos pocos. Recordemos, cuál es la salsa mágica de Bitcoin: Consenso descentralizado. Entre muchos individuos. La magia del sistema es lograr ser funcional, sin monopolizar el control en manos de nadie, sino entre todos los nodos, todos los mineros. De ahí su atractivo y su seguridad: para hackear el sistema, cometer transacciones fraudulentas o alterar la oferta monetaria se necesita el consenso unánime de todos los nodos, que deben aprobar la transacción para que quede registrada en el sistema (sino, no ocurre)

Por tanto, si unos pocos lograsen monopolizar el sistema y ponerse de acuerdo, podrían controlarlo. Podrían falsificar transacciones, gastar un mismo token de forma doble, o múltiple, podrían denegar las transacciones que no les parecieran bien… El mismo tipo de poder que el sistema bancario que Bitcoin nació para sustituir, pero sin rendir cuentas a nadie encima. De aquí la creciente preocupación de la comunidad por el futuro de Bitcoin a largo plazo… ¿Está condenado el propio sistema a autodestruirse? ¿O, alternativamente, una comunidad responsable y altamente comprometida, que apoya a Bitcoin no por el atractivo económico, sino por los ideales libertarios que representa, tomará las riendas y mantendrá el sistema a flote?

Difícil respuesta tienen estas preguntas. Es cierto que Bitcoin cuenta a su favor con una comunidad fuerte y comprometida, dispuesta a apoyarlo en las buenas y en las malas. Estos ya estaban ahí al principio, cuándo no valía apenas unos céntimos. Pero que estos vayan a estar allí siempre, o vayan a tener sucesores tras fallecer, o que dicha comunidad logre tomar el control frente a ataques de gobiernos o bancos centrales, o grupos especulativos que vean la oportunidad para la estafa del siglo si lograsen monopolizar la minería… Hay muchas incógnitas. Es muy improbable que llegue a morir, pero de ahí a adquirir la relevancia que supondría un “Patrón Bitcoin”… Probablemente, sólo el tiempo dará la respuesta.

Ahora bien, el futuro de Bitcoin puede ser incierto, dadas las amenazas que enfrenta, sus enemigos externos y sus limitaciones internas. Pero el Bitcoin no es el fin de la historia. En todo caso, es el comienzo. Fue la criptomoneda original. Pero no la última. Existen actualmente más de 1.500 criptos. La bromita lleva ya más de una década de vida, y ha despertado un interés por el que pocos habrían apostado en un inicio. Grandes compañías como Facebook con su libra, o los operadores financieros de Chicago o Hong Kong, han manifestado gran interés por el mundo cripto, poniendo sobre la mesa proyectos concretos.

Incluso muchos gobiernos y bancos centrales ya tienen sobre la mesa el debate sobre la creación de sus propias criptomonedas (obviamente, controladas por ellos) Suecia ya ha estado experimentando con un prototipo. China, durante el trimestre final de 2019, ha declarado su apoyo incondicional a la idea, y puesto en marcha el desarrollo de un “criptoyuan” nacional basado en blockchain. Y, hablando de blockchain, el potencial de esta tecnología es ampliamente alabado y aceptado y ya está cambiando en mundo. Muchas empresas e instituciones están implementando soluciones de blockchain en sus procesos ya, como Banco Santander para la gestión de clientes.

No parece cercano el día en que dejemos de hablar de criptomonedas y blockchain. Puede que Bitcoin desaparezca, o no, pero prendió la llama de algo mucho mayor… De hecho, el sueño Bitcoin no tiene porqué morir con él si cae. Se puede crear una nueva criptomoneda más refinada y potente. Se pueden implementar en esta muchas soluciones a los problemas de Bitcoin, como que los mineros reciban un interés por la cantidad de tokens minados de forma estable en el tiempo, por su contribución al sistema, incluso tras haber vendido dichos tokens, con tener el registro del bloque ya valdría, o simplemente aumentar la oferta de tokens del sistema sin un límite tangible, pero permitiendo minar sólo a una velocidad equivalente al crecimiento de la producción real, entre otras ideas. Me temo que Bitcoin ha iniciado algo imparable. Siga siendo o no relevante, lo cierto es que su legado sí lo será.

Con esto concluyo. Como has podido comprobar, el debate sobre el mundo cripto está servido. Como siempre, eres bienvenido de unirte a él en la sección de comentarios. ¿Qué futuro ves para Bitcoin, y el criptoverso? ¿Qué opinas sobre el halving, ves un nuevo boom en ciernes? Yo, por mi parte, espero haber cumplido mi objetivo, lograr que cuando vuelvas a oír hablar de esta cosa rara en los próximos meses entiendas porqué. Y, sobre todo, haber despertado tu interés en este maravilloso mundo. Nada más, un fuerte abrazo.

 “Creo que internet va a ser una de las mayores fuerzas en la reducción del rol del gobierno. Lo que falta, pero que pronto será desarrollado, será una moneda digital fiable” Milton Friedman, el hombre que predijo Bitcoin.

 

Fuentes

Coindesk: https://www.coindesk.com/

Coinbase: https://www.coinbase.com/

 

AUTOR: Pablo Moral Pérez

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