V de victoria, de vendetta, o V de divide y vencerás

 

En la noche del viernes 31 de enero de 2020, el Reino Unido abandonó la UE tras 47 años de pertenencia. En esta segunda entrega, tras Brexit: ¿Proyecto Miedo?, analizaremos estos acontecimientos que bien pueden cambiar la historia, desde un enfoque inusual, donde lo que no nos cuentan juega un papel clave. 

 

 

Sir Winston Churchill era, decían, un aristócrata que en sus inicios no tenía ni la más remota idea de lo que era la gente de a pie.

En los peores momentos del Reino Unido, decidió que sólo impulsando la moral ciudadana podrían superar la adversidad, y a pesar de que en más de un momento parecía clara su derrota, finalmente lo consiguieron.

En tal campaña, Churchill gustaba de hacer la señal de la V, con el fin de simbolizar, o auspiciar la victoria que debían obrar. Poco sabía él, que hacer dicho signo del revés para la población obrera equivalía a comunicar  un contundente Fuck you.  Más tarde lo corrigió y desde ahí nos quedaron las legendarias fotografías.

 

 

Del mismo modo en que no se sabía si Mr Churchill estaba clamando victoria, o que nos j**dieran, el Reino Unido estos meses le ha enviado una gran V a su candidato socialista pro-unión, a la Comisión Europea, a Jean-Claude Juncker (ese que daba collejitas a primeros ministros), a Ursula von der Leyen (presidenta del Parlamento que dijo aquello de «quiten sus banderas y llévenselas con ustedes»), básicamente, a casi toda la burocracia de la UE, y por supuesto, a los medios que trataron de desatar la histeria del proyecto miedo, estuviera justificada o no.

Quizás no sea el tipo de V que creemos, quizás sea la de victoria por haber superado todo aquello. Durante años trataron de evitar el Brexit; la posibilidad de que se repitiera el referéndum estuvo muy cerca, parecía que la democracia al final era un formalismo no necesariamente mandatorio.

A pesar de aquello, para bien o para mal, el proyecto miedo ha fracasado, y Johnson, con su «get Brexit done» consiguió una victoria histórica.

Era una teoría del reciente, y tristemente fallecido Sir Roger Scruton, que una vez se habla el inglés, por algún motivo se vuelve más difícil la sumisión a cierto tipo de autoridad. La rebelión de Estados Unidos ante lo que era el nuevo orden establecido, el Brexit…veremos qué sucede.

 

El miedo ahora lo tengo yo, un miedo que lleva un tiempo rondando, desde que me fijé en ciertos detalles sobre lo que puede, ojo, puede pasar. Expondré mis motivos, y entenderéis perfectamente el miedo.

La Unión Europea…

Grandes pensadores como Jordan Peterson, han dudado mucho del peligro que puede suponer, pasarse de la raya con el proyecto de la unión. ¿La razón?

Pues que una zona de mercado común, e incluso fronteras abiertas y tráfico libre de ciudadanos, puede que sea algo grandioso que defender, capaz de aportar mucho.

Un himno europeo…una bandera…un parlamento que nadie ve pero que da órdenes…un sistema de justicia en el que la euroorden de jueces españoles sirve de servilleta…un entramado de tecnoestructuras políticas que nadie entiende ni conoce…cuidado.

Y cuidado sobre todo cuando queremos hacer como que un griego es casi lo mismo que un austríaco, un inglés y un francés, un español y un alemán…cuidado. Lo que nos puede unir es mucho, pero lo que nos separa en ciertos campos culturales y en la forma de ver el mundo es mucho del mismo modo, y puede ser el combustible en momentos de jugar con fuego.

Estudiar la verdadera estructura política de la Unión Europea, el Banco Central…saber quién manda y cómo, una vez descifrado el laberinto, nos puede dar serias dudas sobre las instituciones democráticas en las que se supone que vivimos. Y sobre todo, mucho cuidado con tener, por ejemplo, a la sección francesa del parlamento votando leyes para Portugal. La unión política bien puede ser el verdadero problema.

Por otro lado, los ciudadanos normales, a menos que pasemos el infierno de informarnos, no tenemos ni idea de quién se gasta qué en la Unión, de qué planes hay, o a dónde se va nuestro dinero.

No es para pasarlo de reojo, cuando en 7 años se gastan 140.000.000.000€ de impuestos solo en administración y transferencias de capitales a países en desarrollo, con el programa «Europa Global». (De los posibles chanchullos, artimañas y estafas que en lo segundo pueda haber, tras buscar extensamente no he encontrado gran información sobre auditorías de esos envíos de fondos, ni de qué supervisión se hace de cómo se gastan en por ejemplo…India)

Sólo con esto de los británicos, a muchos nos ha entrado la curiosidad de mirar ciertas cosas, y miedo me da que cuando muchos ojos empiecen a indagar empiecen a salir ciertas cosas.

 

¿Sabemos cómo está montado el gobierno de la UE? ¿Sabemos sus intereses, o qué deciden los presidentes allí reunidos?

 

Miedo tengo porque creo creer que más o menos está bien, pero si algo empieza a surgir, como mínimo, son dudas. No creo que el rey esté desnudo, pero ¿qué pasa ahora si resulta que no son tan bonitos sus trajes como nos hace creer?

 

 

Ya advirtió Margaret Thatcher sobre lo distinto que era un mercado común de los burdos intentos de crear un falso país nuevo. Ya advirtió del peligro de crear un nuevo estado, un nuevo gobierno, una nueva administración, cuando lo que el mundo moderno demanda, es precisamente lo contrario.

¿Por qué al Reino Unido no le ha dado tanto miedo esta jugada?

¡No tienen educación!

¡Han votado los ancianos y los paletos!

¿Así que les han engañado, mentira tras mentira?

Veamos algunos datos clave sobre el Reino Unido.

Una isla es una isla, y vivir en unas islas te hace dependiente del comercio, de la navegación, de las relaciones bilaterales con tus vecinos…pero también te hace independiente, por definición.

Durante toda su historia han luchado aquí y allá, han tenido sus modelos particulares, sus formas de hacer las cosas, sus negocios, moneda e instituciones, y eso es de extrema relevancia.

No es lo mismo para ellos seguir con la misma moneda que han tenido siempre, bajo el mismo banco central que no ha dejado de funcionar independientemente, que como lo sería para España. Si saliéramos ahora, necesitaríamos un tiempo precioso solo para reconstruir esas dos cosas, ellos no.

España tiene una población de 46 millones de habitantes, un PIB per cápita de 28.000€, ellos tienen mucha más población, 66 millones, y 40.000€, su productividad es simplemente mayor.

Su PIB ha sabido recuperarse históricamente de los acontecimientos, y ajustado a la libra (en dólares es más inestable), su tendencia general ha sido prácticamente siempre ascendente.

Si nosotros hemos cobrado durante años y años las ayudas de la UE, mientras que adoptábamos el euro, ellos ni quisieron euro, ni han dejado de ser contribuidores netos. Hasta ahora, eran los segundos que más aportaban después de Alemania

Netos porque obviamente, se resta lo que recibían de vuelta, a lo que ellos podrían preguntarse…¿por qué diablos te tengo que dar mi dinero para que te lo gastes tú en mí, y no dejarme a mí? Lo de transferir fondos a otros países ya es otra cuestión más espinosa.

¿Cómo se queda ahora la UE sin su segundo «socio capitalista»?

El Reino Unido, con Londres, alberga una de las, si no, la capital de las finanzas mundiales. Algo que pueden decir muy pocos países, pensemos que le supera Nueva York por poco, y desde hace unos años, mientras que la City lleva en marcha sin parar desde hace cientos de años.

Para que nos hagamos una idea del poder que eso tiene, veamos ciertos números.

La incertidumbre y el terrible miedo parece que le importan poco o nada finalmente a los grandes capitales, a no ser claro, que no fuera la situación como nos hacen creer. La libra, aunque ha bajado significativamente (lo cual no es necesariamente malo dadas sus nuevas necesidades comerciales), cotiza al alza desde hace meses.

Han tenido un superávit financiero de 71.000 millones en 2019.

Han marcado récords históricos de transacciones financieras realizadas a través de la City, cuyo poder, podemos afirmar, es descomunal.

Pensemos que sólo en mercadeo de divisas (monedas de países),  pasan por la City una media de 2,5 BILLONES al día.

Repito, porque es difícil asimilarlo, 2.500.000.000.000 euros al día. El doble de la economía española…. ¡al día! Y eso solo en el comercio de divisas, luego se suman otros gigantescos. (El mercado FOREX, como se conoce, confía plenamente en Londres)

Eso nos da… ojo a la cifra, que al año por Londres, sólo en compraventa de divisas, circulan… 728 BILLONES de euros, 560 veces la economía anual de España.

El poder de eso es algo que ni se puede, ni se debe obviar.

Sólo en ese sector, su joya de la corona, se hacen el 40% de los beneficios hechos en el mundo entero, y en derivados, el 46%.

Si los inversores de todo el planeta hacen tales sumas al año gracias a Londres…

¿cómo de frágiles están los británicos?

 

 

Es un hecho que la UE, se arriesga a perder mucho si sigue de malas con el disidente, y que dicho sinvergüenza no parece haber visto muy afectado su balance comercial.

Es un hecho que a pesar de todo este circo, siguen creando empresas.

Es un hecho que buscan convertir una nueva Commonwealh y como a Donald Trump le dé por juntarse a Canadá y a Australia en dicha fiesta, la maniobra puede salir más bien que mal. A fin de cuentas, con la Unión seguirán teniendo que comerciar sí o sí, y nosotros con ellos.

Puede darse el caso, y seguramente se dará, de que se enzarcen en reyertas con Bruselas por temas como los pagos por compensaciones, el quién debe qué de toda separación de socios.

Puede que creen un paraíso fiscal, que todo sea dicho, dado el imperio financiero que tienen mal no les saldría en absoluto.

¿La cuestión del mercado laboral?… Seamos honestos, no va a arder Troya.

No se verán cortos de oferta laboral, desde luego, y simplemente admitirán la que necesiten. La inversión y la atracción de talento se mantendrá. ¿O acaso es imposible irse a trabajar a Estados Unidos o a Suiza? Habrá que pedir un visado como en el resto de países, y casi seguro, la UE exigirá privilegios para sus ciudadanos en este aspecto.

Lo de montar una empresa allí, no será, por materia fronteriza, muy distinto de montarla en otro lado. Claro está que dentro de la UE será un poco más fácil, digo un poco porque realmente cada país fija sus impuestos actualmente y no les interesará complicar la atracción de capitales alemanes, franceses, españoles etc.

Todo esto nos hace pensar, y mucho, si conviene seguir a malas. Si conviene realmente o no, hacernos los duros con tal de preservar una unión política, y arbitrariamente identitaria, de la que se puede, como muy mínimo, empezar a dudar incluso por los que hemos sido educados con ella en mente. (El resultado diría que ha sido más bien pésimo)

Dichos burócratas, que tan afines son a Paneuropa, son los mismos que cobran prestamente el sueldazo, pero luego no son capaces de implementar las multas que dictan los acuerdos  para los que se pasan los pactos de déficit por lugares obscenos. (Tristemente, es así, se supone que las sanciones están, pero si no las paga ni Alemania, las va a pagar Rumanía)

Miedo me da que la bravuconería se haya hecho en mal momento, y con la gente equivocada.

Más aún, que el truco de magia les pueda salir hasta bien. Porque dado que no creo que sea cierto que ellos estén en un gran problema, como la maniobra funcione, veremos qué pasa con el resto.

Podría ser una purga de justicia divina, que limpiase y purgase las instituciones, que devolviera la UE a su sueño original, o podría ser algo mucho peor.

A lo que voy, es que no sé por qué me da que la UE, va a firmar un pacto muy bonito con el Reino Unido después de todo, porque saben que no queda otra; España, Francia, Alemania…todos necesitamos seguir comerciando entre nosotros. Y si acaban prosperando, no habrá duda, la V después de 3 años de miedo, será irrefutablemente uno de los f*ck you más grandes del siglo.

Como guinda, añado aquí una serie británica de los años 80, hablando sobre su entrada en la Unión. Damas y caballeros, puede que estemos ante unos locos camino de la debacle, quién sabe, o puede que acabemos de presenciar uno de los mayores «troleos» de la historia.

 

 

Nada más que añadir, señoría.

Un saludo.

 

Adrián Valbuena Izquierdo

 

 

 

 

1 Comentario
  1. José María 5 meses

    Me parece fantástico cómo has sido capaz de expresar un tema tan complicado y enrevesado en un texto tan sencillo y cercano con el lector. Hasta leer este texto debo decir que nunca me había parado a pensar en las consecuencias reales del Brexit, y dejando a un lado las opiniones me ha parecido muy bien tu forma de expresar la situación actual no sólo de Reino Unido o la Unión Europea sino también a nivel global. Gran trabajo y os animo a seguir así, os digo de verdad que lo he disfrutado mucho.

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