Un mundo que se queda vacío pero con un legado enorme

He dudado mucho si hacerte o no este artículo, dado que no quiero para nada hacer un «clickbait» con el efecto mediático que se ha creado respecto a tu muerte, Kobe. Pero claro, cuándo mejor escribir que cuando uno tiene ganas y tiene los sentimientos más recientes, a flor de piel. Por ello, querido amigo, voy a ello.

Carta a una parte de mí que se va:

Hola querido amigo. Cuando muere un deportista de alto nivel, como amante durante mis dos décadas que llevo amando el deporte, obviamente es un palo muy duro. Pero, claro, resulta que no se ha ido solo un deportista, se ha ido una leyenda, y de qué manera…

Una leyenda la cual en mi niñez he crecido junto a él, soñando con él, trasnochando para ver a sus Ángeles Lakers «solo» por él y la dupla tan interesante que hizo con Pau Gasol desde 2008 hasta 2014. «Solo» para ver sus increíbles jugadas y su personalidad tan ganadora. De pequeño solo esperaba una nueva revista de la NBA para ver si, en aquella ocasión, estaba o no tu póster para ponerlo en la pared. Queriendo que llegase el mundial de baloncesto para que España jugase contra vosotros o, simplemente, para ver a los jugadores tan geniales que tiene tu equipo, pero, obviamente, verte a ti ante todo.

Kobe, querido amigo, sé que no eres consciente, y quizá allá donde estés, si es que estás en algún lado, no sabes lo que podía suponer tu muerte, tu pérdida para el baloncesto, como para el mundo en general. Para mí, al igual que millones de personas, supone perder una parte de su infancia, quitarle lo más preciado para quedar completamente vacío y desnudo, desnudo ante un último segundo perdiendo de uno y sin ti en la cancha.

Hacía muchos años que una noticia no me hacía llorar tanto como lo hice al enterarme de la tuya -lloros que resurgen al escribirte esta pequeña carta-, al igual que viendo las reacciones de tus colegas, como el gran Saquille O’neal, o la de un LeBron James devastado y llorando como un niño al enterarse, Michael Jordan, Dirk Nowitzki, Tim Duncan, Dwyane Wade o tu hermano Pau Gasol, entre muchos otros…

He pensado en poner ciertas estadísticas tuyas a modo de tributo a tu figura, pero no lo haré. No lo haré Kobe porque no quiero que la gente vea estadísticas las cuales están recorriendo todas las redes, televisiones y periódicos del mundo. Si me permites, preferiría hablar más de corazón, con el alma, y enseñar al mundo lo que supone tu pérdida, al menos para mí.

Qué triste que un ángel haya muerto volando. Qué triste que un saltador como tú muera en los aires…

Sabes qué Kobe, tu figura es tan importante para nosotros que cuando se enteró la gente, todo el mundo ponía en Google «noticia falsa sobre la muerte de Kobe Bryant» y, para nuestra desgracia, no aparecía otra cosa que lo más seguro es que todo fuese verdad y que faltaba corroborar que fueses tú. Pero en ese momento, todos sabíamos que algo en nosotros se iba, que algo que había sido nuestro desde críos, algo que nos hizo tomar decisiones importantes en nuestra vida la cual podía haber cambiado si no llega a ser por ti, se marchitaba y se iba, dejando un legado enorme que aún pasando los años y décadas seguirá siendo inolvidable e irremplazable.

Además, cómo olvidar que se fue contigo tu pequeña, tu pequeño tesoro, otra pérdida que duele mucho, ya que se ha ido una leyenda como una estrella en potencia, según decía todo el mundo. Una Kobe dispuesta a sustituirte y llevar a los Bryant a ser más leyenda si cabía aún.

Los Ángeles lloran tu pérdida, en los Staples Center se ha apagado una luz que jamás volverá a iluminarse. En todos los estadios de la NBA se ha rendido homenaje a tu figura Kobe, esto quiere decir que, estadios tan míticos como, Madison Square Garden de Nueva York, United Center de Chicago, Wells Fargo Center en Filadelfia -de donde tú eres-, Air Canada Center de Toronto, Toyota Center de Houston, el TD Garden de Boston, American Airlines Arena en Miami, entre muchos otros, se han puesto de pie a aplaudirte mirando hacia el cielo.

Cuando el baloncesto y una figura como tú se juntan, solo nos quedan imágenes para el recuerdo como las que hemos visto y como las que iremos viviendo; un público al que no le importa el equipo ni el fanatismo. Un público que te amaba y que así lo demuestra día a día, haciéndote ver lo importante que has sido.

Pero claro Kobe, amigo, como tú decías; si tuvieses la opción de volver atrás jamás lo harías porque sino ¿qué validez tendría lo hecho? No tendría ninguna porque podría repetirlo siempre, las cosas perderían su esencia, perderíamos la cosa que hace que valgan por decirlo de alguna manera. Por ello, si me preguntas que si te resucitaría te diría que no (esto lo digo por aquí, aunque en el fondo sé que diría que sí, pero bueno…), porque si no, siempre podríamos recuperarte y perderíamos el miedo a perder una persona como tú.

Qué alegría tendré al contar a mis nietos que vi jugar a una leyenda de la NBA la cuál consiguió un respeto mundial y una admiración que traspasaba las barreras de los Estados Unidos. Qué alegría será contarles tus hazañas y la personalidad que tenías, lo buena persona que eras y lo que has aportado al mundo. Qué tristeza causará en mí contarles cómo te fuiste, y con lágrimas en los ojos les contaré cómo te despidió el mundo.

Dicen que quizá cambien el logo de la NBA y te pongan a ti de fondo, lo que yo me pregunto es cómo están dudándolo aún…

LeBron James dice que “¡Te prometo que continuaré tu legado! Significas mucho para todos nosotros, especialmente para los Lakers y es mi responsabilidad poner esto sobre mi espalda y seguir. Por favor, dame fuerzas desde el cielo y cuídame. Hay mucho que quiero decir, pero no puedo hacerlo ahora porque no puedo superarlo. Hasta que nos encontremos de nuevo, mi hermano”. Saquille O’neal dice “Still can’t believe you’re gone”; continuamente nos cuenta que aún no se lo cree; que hace nada estabas jugando con sus hijos y él con Gigi. Nos dice que eras más que un atleta, eras un gran padre de familia. Tal es tu figura, Kobe, que Dallas Mavericks ha retirado el número 24 como homenaje hacia ti, y eso que jamás jugaste con ellos. Incluso el gran Michael Jordan ha dicho sobre ti que “las palabras no pueden definir el dolor que siento. Quería a Kobe, era como un hermano pequeño para mí. Solíamos hablar a menudo, voy a echar mucho de menos esas conversaciones”.

Otros miles de mensajes se han dicho Kobe, pero no puedo exponértelos todos aquí, pero que sepas que también Vince Carter, Tracy Mcgrady -el cual nos dice que le solías decir que querías morir joven y ser inmortalizado-, Paul Pierce, Joel Embiid, Dwight Howard, Chris Bosh, entre mucho otros, han escrito palabras preciosas y han recordado viejos momentos que jamás olvidarán a tu lado. En fin Kobe, cuando digo todo el mundo es porque así es.

Cuando nos decías que la vida era muy corta y que había que vivirla felizmente y con pasión, ahora nos damos cuenta de la razón que tenías… Pero, amigo mío, irte así, de esta manera, tan rápida e inesperadamente… Me ponía a llorar al pensar que “ya jamás volveremos a ver a Kobe en la pista, ni de público, ni de entrenador, ni de nada”.

Te has ido Black Mamba; te has ido como el agua entre las manos, esto es, fugazmente como una estrella que eres. Aún no puedo creer que jamás volveremos a verte Kobe porque eres un sentimiento tan intenso y un personaje tan importante que nadie creía que el destino te tenía, y nos tenía, guardado algo así. Un duro golpe que nos costará asimilar pero que, por la grandeza del baloncesto, hará que tu legado siga intacto y que todo el mundo te recuerde como si a día de hoy siguieses entre nosotros.

Pues nada Kobe, qué tristeza y que hueco más grande has dejado en mí, my dude. Qué tristeza y qué hueco más grande has dejado en el mundo, querido amigo. Allá donde estés, nunca te olvidaremos y, si te toca, una vez más, decidir una última jugada con un tiro tuyo, no dudes que ahora será todo el mundo el que juega en tu equipo, serán todos quienes cojan tus manos para encestar junto a ti. Gracias por todo querido amigo. El 8 y el 24 ya solo quedarán como recuerdos de una gran leyenda inigualable. Kobe Bryant.

 

 

 

2 Comentarios
  1. Carlos Martínez García 2 años

    Sabía que a un buen aficionado del baloncesto como tú le iba a calar este acontecimiento. Grandes palabras para una gran persona. Creo que has cumplido con creces, @guillermo.

    • Autor
      Guillermo Colina Morales 2 años

      Muchas gracias Carlos. Un abrazo!

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