La increíble y heroica historia de un destacamento español abandonado a su suerte.

Los últimos de Filipinas

Los últimos de Filipinas y el mecanismo auto-corrector de la Historia: Madrid estrena en 2020 el monumento a los héroes de Baler, acreedores a la admiración del mundo desde 1899

Jesús Valbuena

Bisnieto del Cabo Jesús Gª Quijano, primer herido en Baler

 

El 13 de enero de 2020 no es tarde, dado que la dicha es, en este caso, muy buena. Se trata de saldar -siquiera simbólicamente- la profunda deuda histórica con el Destacamento de Cazadores nº 2, el puñado de hombres que protagonizó, en palabras de Azorín, “la página más brillante que desde Numancia, sí, desde Numancia, ha escrito el heroísmo español.”

Leída hoy en día, quizá el maestro Azorín, como buen exponente de la generación del 98, se quedase corto en esta valoración, pues el legado de estos héroes traspasa los límites de las ideologías, la época en la que ocurrió el asedio de Baler y la propia historia del heroísmo español.

No en vano, el brigadier general del Ejército estadounidense Frederick Funston escribió en 1910, en la traducción al inglés del libro de notas del Teniente Martín Cerezo, catalogado como lectura obligatoria para todos los cadetes de las academias norteamericanas, que “quien no se sienta animado a grandes hechos por esta modesta y sencilla historia de heroísmo y cumplimiento del deber, sin duda debe tener corazón de liebre».

Generosas palabras de quien, durante la guerra hispano-estadounidense, conocida comúnmente en España como el Desastre del 98, combatió duramente en la que su secretario de estado John Hay definió como splendid little war. Pero quien, sin duda, mejor definió la gesta de Baler fue el propio líder de la revolución filipina, Emilio Aguinaldo, a la sazón el acérrimo enemigo del último destacamento del Imperio donde no se ponía el Sol, en su célebre salvoconducto.

En esta loa al vencido, un gesto sin precedentes en la historiografía militar, el presidente Aguinaldo escribió:

“Habiéndose hecho acreedoras a la admiración del mundo las fuerzas españolas que guarnecían el destacamento de Baler, por el valor, constancia y heroísmo con aquel puñado de hombres aislados y sin esperanzas de auxilio alguno, ha defendido su Bandera por espacio de un año, realizando una epopeya tan gloriosa (…) Vengo en disponer lo siguiente: Artículo único. Los individuos de que se componen las expresadas fuerzas no serán considerados como prisioneros, sino por el contrario, como amigos; y en su consecuencia, se les proveerá, por la Capitanía General, de los pases necesarios para que puedan regresar a su país (…)».

Resulta evidente -aunque tristemente siga siendo un episodio desconocido en los libros de Historia- que Baler contiene un código de honor universal, basado en valores imperecederos, como la empatía, el sentido del deber, el apego a la vida, la magnanimidad o la gratitud. En los alrededores y entre las cuatro paredes de la remota iglesia de Baler, se dieron algunos hechos sin parangón.

Por un lado, la propia supervivencia del diezmado destacamento kastila durante un terrorífico asedio de 337 días, sin olvidar la reacción de los líderes kapituneros, liderados por Aguinaldo, una vez que los españoles decidieron salir de la iglesia por su propio pie, impartiendo ambos bandos una genuina lección de Historia para la posteridad.

Por otro lado, resulta extraordinario que, más de un siglo después, la presidenta Gloria Macapagal Arroyo, por iniciativa del Senador Edgardo J. Angara, declarase en 2002 cada 30 de junio como el Día de la Amistad entre España y Filipinas. Especialmente emotiva ha sido la última celebración del final del asedio, de la que damos cuenta en el documental Los últimos de Filipinas (Regreso a Baler) y en el post Momentos inolvidables en el homenaje a los Últimos de Filipinas durante el 120º aniversario del sitio de Baler.

Por supuesto, ambos países deben mirar hacia el futuro, sobre la base de su descomunal fondo de convivencia y su historia compartida, con sus luces y sus sombras, como toda Historia digna de prolongarse durante siglos. La inauguración en Madrid de una estatua a los héroes de Baler, situada precisamente en el mismo distrito que el monumento que la capital dedicó en 1996 al poeta José Rizal, supone un salto adelante para poner en valor y rescatar del olvido este legado universal encerrado en la lejana iglesia de San Luis de Tolosa desde los albores el siglo XX.

 

***

 

El Sitio de Baler es un fragmento brillante de la historia, lleno de contradicciones y hechos que nos podrían hacer pensar que es un relato novelesco o de ficción. Este capítulo del legado de España y Filipinas contiene poderosas lecciones que, desde el pasado, nos enseña para el presente y el futuro.

Agradecemos a Jesús Valbuena su aportación a El Efecto Medici, y recomendamos totalmente al lector profundizar en esta historia, que indudablemente, no dejará indiferente a quien la descubra.

3 Comentarios
  1. Pablo Moral Pérez 6 meses

    Toda una gesta, una heroicidad la del último destacamento de Baler. Emociona conocer la historia, sin duda, a quien no, no es que tenga el corazón de liebre, lo tiene de frío granito.

    Muchas gracias por esta pequeña lección de historia al señor Jesús Valbuena. Un placer leerle por aquí. Y, por supuesto, mis sentidos respetos a los últimos de Filipinas, que merecen esa estatua y un aplauso, como poco.

  2. Carlos Martínez García 6 meses

    Señores Valbuena:

    En primer lugar, me gustaría expresa mi emoción por este capítulo de la historia mundial (coincido con @pablomp), del que tanto usted como Adrián son hechura directa; él mismo me contó algunos de los episodios más destacados, y estos me agradaron especialmente. Por lo demás, he visto todos los vídeos, tráilers y las noticias de que se habla en esta entrada: todos interesantes, desde luego. Muy destacable, asimismo, la referencia a los límites entre ficción y realidad de esta historia, como bien se comenta en una de las noticias que se indexan en el texto. ¿Cómo saber lo que realmente ocurrió en épocas remotas? ¿Cómo separar verdad y ficción?

    Por último, me gustaría señalar dos palabras, directamente extraídas del texto: «magnanimidad« y «gratitud», a mi juicio, palabras clave muy bien usadas para identificar la tematología del texto.

    Un saludo cordial a ambos (@adrian).

  3. Jorge Bayarte García 6 meses

    Gloria y honor a todos los soldados españoles que defendieron a la Patria y su bandera en Baler. Gracias, hermanos. Viva España. 🇪🇸!!!!

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