SUMARIO

(10-06-2018)

0. PRESENTACIÓN Y OBJETIVOS

Nos encontramos ante un mero sumario, que, como bien es sabido, implica un «resumen, compendio o suma» (cf. DLE). En definitiva, pretendemos, en pocas líneas, mostrar las ideas clave en que la ponencia Precedentes Balder se sustenta.
Dicho lo cual, entendemos por objetivo algo que, aunque parece en exceso simple, podría ser relevante para la constitución de las bases de Balder: los precedentes,esto es, lo relacionado con Balder a lo largo del tiempo. De este objetivo se desprende necesariamente una triple pretensión: en primer lugar, aumentar el caudal de conocimiento de cada miembro en virtud de una cultura general que «no tiene cabida»; los precedentes históricos ayudarían a evitar errores que podrían desencadenarse en nuestra organización; por último, cualquier ponencia busca —y encuentra, normalmente— generar debate entre los miembros. En esta línea, se producirían discusiones que desembocarían en diversas sinergias, a partir de las cuales llegaríamos a una conclusión común o «de grupo». En definitiva, la causa final de esta ponencia consiste en enfrentar varias res cogitans entre sí, aprovechando los debates que este choque de pensamientos genera, así como las ideas que de aquellos se desprenden.

1.METODOLOGÍA

En lo tocante al apartado de metodologías, podemos concebir dos partes, grosso modo:
la metodología teórica (generada y pensada por el ponente a priori, esto es, mientras
preparaba la ponencia) y la práctica (la que se pone en juego con los miembros).

1.1 Nivel teórico

Habiendo establecido, en primer lugar, los objetivos hacia los que quería dirigir tal
ponencia, consideraba necesario ejercer un corte diacrónico, puesto que es imposible
abarcar todo el conocimiento en un espacio-tiempo concreto. El lector más atento estará pensando ahora que el ponente subordinó el tema a su estructura de pensamiento, ya que podría haber exhibido otros asuntos y eruditos. Efectivamente, fue así; sin embargo, ¿de qué manera es posible cultivar el saber en cierta medida, si no es sesgándolo? Excusas e introspecciones aparte, procedí de la siguiente manera, al reflexionar sobre la metodología, todavía en potencia: establecí cuatro siglos, cada uno con diferentes eruditos o instituciones que guardan relación con el pensamiento de Balder, a saber: ss. XIII (Alfonso X, ‘El Sabio’), XVII (René Descartes), XVIII (tertulias), XIX (Mariano José de Larra y la Institución Libre de Enseñanza). La relación entre ellos y Balder emergió por una simple y rápida derivación inferencial a que me vi arrastrado. Después, habiendo reunido bibliografía y esbozado una presentación (compuesta por teoría y conclusiones), expuse el tema en una reunión general. En este punto es donde se desarrolla la cara práctica del método, es decir, la metodología se torna en acto.

1.2 Nivel práctico

En cuanto a la parte práctica de la ponencia, hemos de comentar que estuvo
fragmentada en dos pilares básicos: la consulta de la bibliografía y los debates a raíz de
la explicación del ponente, en virtud del Power Point (v. sub.). En lo que toca a la bibliografía, el lector puede escribirme un correo, si la precisa (cf. cmartinezg98@hotmail.com); asimismo, las referencias están disponibles en el ppt. (formato digital y físico). Se llevó toda ella a la reunión, en formato físico, por lo que los miembros hojearon los libros y artículos según el tema que se iba tratando. Los debates que generó la explicación fueron fluidos, comentándose muchos aspectos acerca de qué podría aprenderse en virtud de los errores acontecidos en siglos pasados.

He aquí el Power Point: PRECEDENTES BALDER

2. CONCLUSIONES DE UTILIDAD PARA BALDER

En el presente epígrafe trataremos de fijar, a grandes rasgos, las conclusiones o saberes
que el grueso del grupo extrajo durante la ponencia. Con «saberes» estamos haciendo
referencia a una serie de conocimientos que Balder podría aprovechar para optimizar
sus bases (p. ej., desarrollo y rendimiento futuros). Asimismo, organizaremos las
conclusiones en diversos puntos, ya que, a pesar de que algo así atenta contra mi propia naturaleza, podría ser beneficioso para que un nuevo miembro de Balder se actualice.
Por otro lado, unos miembros establecieron un conjunto de dicotomías que el
lector interesado podría resolver o plantearse. De esta manera, «se pondría al día».

2.1 Alfonso X

Poco se comenta acerca de la figura de Alfonso X, monarca de España durante la
segunda mitad del s. XIII. Este rey no solo se encargó de ejercer un poder autoritario
(propio del Antiguo Régimen) en el país, sino de iniciar una labor cultural que, lejos de ser superficial, se presentó como rigurosa y minuciosa. Hemos de decir que vinculamos estos adjetivos a la labor regia por el mero hecho de que el Rey Sabio no se contentó con focalizar sus esfuerzos en una sola materia; su avidez cultural era mayor de lo que se puede intuir. Cultivó, como se esboza en la bibliografía —se encuentra en el ppt.—, materias como el derecho, la historiografía, la lengua y la literatura, la astronomía, etc. Sin embargo, se consideran obras de mayor envergadura la Estoria de Espanna y la General Estoria. Redactadas en romance, tratan de abarcar una historia universal.

La metodología de que Alfonso X se sirvió para confeccionar estas obras capitales consistía en unos talleres —se describe en la bibliografía—. Como comentamos, el rey tenía el poder absoluto sobre cualquier decisión que se pudiera tomar. Él mismo fue el que se negó a que las obras estuvieran escritas en latín —como imponía la tradición—, estableciendo el romance como lengua oficial. Asimismo, su prerrogativa regia era suficiente como para que los demás acataran sus órdenes (p. ej., a la hora de engastar diversos textos en uno solo).

Las preguntas que de inmediato se desprenden del análisis de la causa alfonsí son las siguientes: ¿es acaso beneficioso que una mente tenga el mando en una organización? ¿Podrían cohibir el desarrollo personal y el de la empresa ciertas pretensiones o prejuicios? Estas cuestiones son las que nos planteamos; ahora, el curioso lector podría intentar dar respuesta o ponerlas en debate.
La idea que se extrajo en la ponencia fue intuitiva: en una organización jerarquizada no se podría obtener un pleno desarrollo de cada una de las mentes que la componen, pues estas permanecerían subyugadas bajo una única voluntad de pensamiento que estaría por encima (cf. Alfonso X). Deberíamos evitar esto en Balder.

2.2 René Descartes

Así comienza el libro más famoso de una de las mentes  destacadas que se han percibido en la historia; o, si se quiere, así lo considera el ponente.

«La facultad de juzgar y distinguir lo verdadero de lo falso […] es naturalmente igual en todos
los hombres; y, por tanto, la diversidad de nuestras opiniones no proviene de que unos sean más
razonables que otros, sino tan solo de que dirigimos nuestros pensamientos por derroteros
diferentes» (Discurso del método, René Descartes)

Como cabe comprender, no se habló del pensamiento cartesiano; ni siquiera de su biografía. El fin que perseguíamos era el de demostrar varias premisas: nuestro pensamiento es lo único que realmente poseemos; ese pensamiento está ligado, en cada individuo, a su propio mundo referencial, de lo que se infiere que no todos dirigimos nuestro entendimiento de igual manera. Asimismo, nuestro pensamiento no puede ser absoluto. En este punto establecimos —puede visualizarse en el ppt.— una metáfora que Descartes pone en juego: la de la hiedra. Esta (que es la capacidad comprensiva) es incapaz de llegar a la copa de cualquier árbol (que es el entendimiento) a que se agarre. Las preguntas que se desgajan serían las que siguen: ¿está nuestro entendimiento
enteramente bajo nuestro dominio, o puede ser controlado y/o coaccionado por otras fuerzas externas? ¿Tenemos diversas opiniones a causa de la incultura, o simplemente porque pensamos diferente? Si es por incultura, ¿defenderíamos el debate de denigración y la «lucha de egos»? Estas cuestiones suscitaron un amplio debate en Balder (p. ej., algunos entendían que el pensamiento no está en nuestro poder).
Así, llegamos a la conclusión de que en los debates cada uno pone en juego su
propio mundo referencial, por lo que entrar en disputa es innecesario; no somos los
mismos, por lo que, dicho llanamente, no comprendemos las mismas cosas del mundo.

2.3 Tertulias

En este apartado comentamos el concepto de «tertulia», amén de cómo este comenzó a
surgir con fuerza en el s. XIX. Los miembros tenían una idea bastante negativa del
vocablo; lo consideraban coloquial. Por ello, se rechazó el nuevo concepto propuesto.
Asimismo, propusimos una excursión al Teatro del Príncipe, antiguo lugar en que los
tertulianos románticos se reunían para sumergirse en coloquios y estrenar sus obras.

2.4 Mariano José de Larra

Al introducir a Larra se buscaba un objetivo doble: plantear preguntas para Balder y animar a los miembros a leer y escribir. Este gran escritor romántico trató de arremeter, a partir de sus Artículos, contra la socio-política vigente en el s. XIX. En la ponencia se leyeron algunas partes de los artículos, disponibles online. La idea que pretendía poner en juego era simple: la posibilidad de escribir, en estos tiempos, unos artículos como los de Larra. Realmente, no se diferenciaría tanto la temática, pese al avance secular. Asimismo, si introdujimos a Larra en una ponencia de precedentes fue porque él encontró su propio Balder a los 19 años.

La sátira política era su impulso interno; él pretendía mostrar a los lectores la realidad a que sus vidas se veían abocadas. En este punto surgen varias preguntas: ¿por qué se suicidó, si había encontrado su razón de ser? ¿Fue Balder el que causó la tragedia? Si es así, ¿Balder (el conocimiento, el descubrimiento del sentir interno) sería capaz de matar? Esta pregunta se presenta oscura, atrevida y, quizá, pesimista; pero es necesaria. Uno de los miembros arguyó que, si Larra fue llevado al suicidio, se debió al hecho de que, realmente, no había encontrado su felicidad (Balder). Otra voz —la del ponente— difiere de esta opinión.

2.5 El krausismo

Habiendo comentado, grosso modo, algunos aspectos de la Institución Libre de Enseñanza (ILE), que es el principal organismo representativo de la filosofía krausista, concluimos que Balder alberga algunos parecidos con ella (p. ej., el cuestionamiento de los dogmas impuestos en virtud de la razón y de la reflexión). Sin embargo, ¿qué otras diferencias podríamos encontrar?

Imagen destacada extraída de: Map Image

Carlos Martínez García

1 Comentario
  1. Adrián Valbuena Izquierdo 2 años

    Un trabajo impecable, como siempre. Creo que son un 1% de todos los ejemplos que deben existir, esperemos encontrar el 99% restante.
    (Es un puntazo que hayas buscado y encontrado ejemplos españoles)

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